jueves, 9 de octubre de 2008

Aplausos

La regla es que cualquiera puede aplaudir en cualquier momento que le haya gustado en una ópera. El tema es que si no es en uno de los momentos en los que tradicionalmente se aplaude, uno puede quedar como un boludo aplaudiendo sólo.

2 comentarios:

Sil dijo...

Te pasó?

Peor es cuando realmente llega la parte de aplaudir y nadie lo hace.

Daniel Ballistreri dijo...

Una vez, la que digo.
La que decís vos, muy a menudo.